Frente Al Mismo Reloj Que Me Indicaba Cuanto Tiempo Llevaba Haciéndome Ilusiones Que Regresarías.
Sin Embargo No Me Importaba, El Corazón Se Rompía Poco A Poco Y Mis Ilusiones Trataban De Detener El Proceso De Decepción.
Aun Así Trate De Entender Tu Demora.
Sin Embargo Al No Encontrar Una Respuesta Que Aliviara Mi Dolor, Las Lagrimas Comenzaron A Caer Una Vez Mas.
Hasta Que Escuche Tus Pasos Dirigiéndote Hacia Mi Puerta, Aun No La Abría Y Ya Me Encontraba Feliz.
Pero Tarde Más En Abrir La Puerta Que En Tu Decir: Adiós.
hola jorge que bonito ....me encanto este pensamiento atentamente maribel
ResponderEliminar